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Creciendo juntos en la educación inicial
El juego como actividad de aprendizaje
Los niños que juegan con sus padres tienden a ser más felices, creativos y sobresalientes en la escuela
El padre
debe acompañar a su hijo, siguiéndolo en su juego y haciéndolo sentir importante,
seguro y feliz.
Durante el juego se afianza el lazo amoroso entre
padre e hijo, fortaleciendo su autoestima, rasgo que influye positivamente en
todas las áreas de la vida del niño. Además, se estimula la creatividad, la
cual le permitirá adaptarse y enfrentar los retos en la vida. Cuando los padres forman parte de los juegos de sus
hijos, tienen una oportunidad valiosa de explorar y conocer sus puntos de
vista, cómo experimentan el mundo y las habilidades personales que utilizan
para enfrentar sus emociones.
La familia es el contexto de desarrollo y realización
personal idóneo para que el niño desarrolle una imagen de sí mismo y del mundo
que le envuelve. Las interacciones que se dan en el juego familiar potencian
las relaciones sociales (afecto, comprensión y adquisición de reglas sociales y
lingüísticas) y crean oportunidades para explorar, aprender y refinar
habilidades sociales.
Sugerencias de juegos a compartir:
-Juegos de cartas, de tablero (ajedrez, damas).
Enséñale a tomar turnos, a ganar y perder, elógialo, anímale, ríanse.
-Juegos al aire libre. Hacer pasteles de barro,
caminar por el barrio, lanzar pelota, ir a los columpios, disfruten de la
naturaleza en el patio trasero.
-Vean una película juntos. Descubre cómo se siente,
comenten lo que le gusta y lo que no.
-Compartan juegos de niños típicos. Las escondidas
(esconderse y buscar), correr y pillarse, perseguirse con globos o pistolas de
agua.
-Jueguen a cosas manuales. Hagan un puzzle o
rompecabezas, pinten un cuadro, cocinen galletas.
-Lean un libro juntos. Hazle preguntas, pídele que
cambiar la historia o crear una nueva.
| Padres interactuando a través del juego con sus hijos Juego didáctico como parte del aprendizaje |
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